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XXXIV Asamblea extraordinaria

Conmemoración de los 30 años de Tecnicaña

1977-2007

Introducción
Saludo y condecoraciones a Tecnicaña
Reunión de la Asamblea y reforma de estatutos
Conmemoración de aniversario y reconocimientos
Mensaje del señor Presidente de la República, doctor Álvaro Uribe Vélez
Palabras del Presidente de la Junta Directiva de Tecnicaña, Camilo H. Isaacs Echeverri
Palabras de la Directora Ejecutiva de Tecnicaña, Claudia Susana Vivas Herrera
Presentación realizada en la XXXIV asamblea extraordinaria de afiliados a Tecnicaña [PDF 1920 kb]
 

Introducción

La Asociación Colombiana de Técnicos de la Caña de Azúcar, Tecnicaña, fue constituida el 18 de octubre de 1977 en la ciudad de Palmira con el concurso de ciento cincuenta profesionales de campo, fábrica, servicios técnicos y cultivadores de caña.

El pasado 29 de mayo de 2008, en el marco de la XXXIV Asamblea Extraordinaria de afiliados, Tecnicaña celebró su aniversario número treinta en compañía de los gestores y fundadores de la Asociación, los miembros actuales, personalidades del Gobierno y representantes de los gremios y de la empresa privada.

Con una ceremonia sobria, animada por la calidez del encuentro, los asistentes hicieron remembranza de las motivaciones que dieron lugar a la constitución de la Sociedad Colombiana de Técnicos Azucareros, rindieron homenaje a los socios fundadores y ratificaron su compromiso de continuar trabajando activamente para que Tecnicaña sea el más alto foro de diálogo y discusión acerca de los asuntos relacionados con la innovación y el desarrollo tecnológico en la agroindustria nacional de la caña de azúcar.

El programa se llevó a cabo en el Salón Ritz del Hotel Dann Carlton de Santiago de Cali y estuvo compuesto por tres actos principales.

 

Saludo y condecoraciones a Tecnicaña

El presidente de la Junta Directiva de Tecnicaña para el período 2008-2010, doctor Camilo H. Isaacs Echeverri, saludó a la asamblea y agradeció a los invitados especiales su asistencia a los actos de conmemoración; en una breve intervención exaltó el valor social de la confianza como elemento de unidad de la agremiación y como vehículo para el avance de la misma en el presente y en los años por venir.

A continuación, el doctor Luis Fernando Londoño Capurro, presidente de la Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar de Colombia, Asocaña, destacó el papel de la sociedad de técnicos en el desarrollo del sector azucarero y presentó a Tecnicaña como un aliado estratégico de los gremios de productores en los servicios de asesoría técnica, actualización de conocimientos, formación de competencias y capacitación para el uso de nuevas tecnologías. Al respecto, señaló con énfasis la importancia de la cooperación permanente con el Centro de Investigación de la Caña de Azúcar de Colombia, Cenicaña, y las demás instituciones vinculadas con la agroindustria en el país.

Mostró a Tecnicaña como un interlocutor autorizado para el análisis de situaciones y el desarrollo de proyectos con entidades públicas y privadas interesadas en el desarrollo de la caña de azúcar y sus industrias derivadas.

Tecnicaña recibió dos condecoraciones otorgadas por la Gobernación del Valle del Cauca y la Alcaldía de Santiago de Cali, y una placa de reconocimiento de parte de la Cámara de Comercio de Cali.

Luego la concurrencia tuvo la ocasión de escuchar el mensaje enviado por el señor Presidente de la República, doctor Álvaro Uribe Vélez, en la voz del secretario general de la Presidencia, doctor Bernardo Moreno Villegas quien, ante el llamado del primer mandatario que ese día atendía una situación de emergencia invernal, acompañó a Tecnicaña en la celebración. El texto del mensaje presidencial se transcribe más adelante.

 

Reunión de la Asamblea y reforma de estatutos

En un acto privado se llevó a cabo la XXXIV Asamblea de afiliados con el objeto de considerar la propuesta de reforma de estatutos que fue presentada mediante la vocería otorgada por los interesados al doctor Hernando Rangel Jiménez. Previa verificación del quórum se hicieron las votaciones de rigor que resultaron en la aprobación de las modificaciones sugeridas.

 

Conmemoración de aniversario y reconocimientos

Las palabras del presidente de la Junta Directiva de Tecnicaña que dieron inicio al tercer acto del encuentro de la sociedad de técnicos, en el cual se hizo un reconocimiento a las personas que promovieron la fundación de la agremiación y a las instituciones que durante tres décadas han apoyado esta iniciativa, se transcriben mas adelante.

El discurso antecedió la intervención de la Directora Ejecutiva de la Asociación, doctora Claudia Susana Vivas Herrera), quien presentó además un documental en video que recoge los testimonios de algunas personas vinculadas directamente con la historia de Tecnicaña desde sus inicios en 1977 y en los años siguientes.

A continuación la Directora Ejecutiva y la Junta Directiva en pleno festejaron la presencia de los gestores y fundadores de Tecnicaña, a quienes les entregaron personalmente un botón de oro y un pergamino de reconocimiento en medio de gestos de gratitud y amistad mutuas. También se hicieron reconocimientos a Asocaña y Cenicaña.

Finalmente, pequeños y grandes bailarines del grupo infantil Pioneros del Ritmo y el Ballet de Santiago de Cali demostraron su arte en el escenario y dejaron sentir, para regocijo del espíritu y goce del alma, lo que significa el orgullo vallecaucano de llevar en la sangre el sabor de la salsa.

Al caer la noche, literalmente se “rompieron filas” y entre charlas, recuerdos y alegría se mezclaron el rumor de las voces y las risas con el sonar del Grupo de Jazz invitado por Tecnicaña para el cierre de esta emotiva celebración de aniversario.

 

Mensaje del señor Presidente de la República, doctor Álvaro Uribe Vélez

Santiago de Cali (Valle del Cauca), 29 de mayo de 2008

Saludo con afecto a los miembros de Tecnicaña, encabezados por el doctor Camilo H. Isaacs Echeverri, Presidente de la Junta Directiva, y por la doctora Claudia Susana Vivas Herrera, Directora Ejecutiva. Saludo, también, a los asistentes a la Asamblea conmemorativa de los 30 años de fundación de esta meritoria institución.

Los desastres ocasionados por las inclementes condiciones climáticas han hecho que modifique mi agenda a fin de apersonarme de las tareas de ayuda que debemos prestar a los damnificados. Llamamos a una masiva expresión de solidaridad con las familias cuya desgracia debemos paliar y a un apoyo a las tareas de recuperación y reconstrucción en las zonas inundadas.

Lamento no acompañar a Tecnicaña, una institución que durante 30 años ha sido fiel a su objetivo de promover la innovación tecnológica en el cultivo de la caña de azúcar y sus industrias derivadas.

Si algún hecho ha incidido en la prosperidad de la industria de la caña –antes industria azucarera, ahora también de los combustibles y los abonos–, es la invención y la capacitación técnica a los profesionales del sector que da Tecnicaña.

Nosotros entendemos a Colombia como una casa, en cuya cúspide hemos escrito la palabra CONFIANZA. En la base de esa casa tenemos tres pilares: seguridad desde la democracia, inversión desde la responsabilidad social, y política social desde las libertades. Están profundamente relacionados y hay un círculo virtuoso: sin los tres pilares no hay confianza y sin confianza, no se estimulan los tres pilares.

Estos pilares están coordinados horizontalmente: sin seguridad no se da uno de los presupuestos fundamentales para que haya inversión. Y sin seguridad e inversión, no aparecen los recursos que se requieren para poder superar la pobreza, para poder construir equidad.

Plantear una política social en un país donde no avanza la inversión, donde no hay seguridad, donde no afluyen los recursos, es plantear un salto a la demagogia; es proponer una política social inocua, una política social atractiva en campañas electorales y totalmente frustrante en resultados de gobierno.

Nosotros venimos avanzando en la búsqueda de esa palabra clave para Colombia y en estos tres pilares fundamentales.

Hemos avanzado en la Seguridad Democrática, sin duda alguna. Se ha ganado confianza de parte del pueblo colombiano; se ha ganado respeto por parte de la comunidad internacional; se ha recuperado el monopolio del Estado para enfrentar a los grupos terroristas, a los violentos, a los criminales, en fin, para enfrentar el delito.

La educación, la ciencia, la tecnología, tienen un papel crucial en la tarea de construir esa casa que es la base de la prosperidad de los colombianos. Y Tecnicaña, con su excelencia y calidad, mucho contribuye.

Felicitaciones y muchos años más de éxitos y crecimiento.

 

Palabras del Presidente de la Junta Directiva de Tecnicaña, Camilo H. Isaacs Echeverri

Santiago de Cali, 29 de mayo de 2008

Hoy, en esta conmemoración, quiero comenzar recordando las palabras del doctor Rodrigo Escobar Navia (q.e.p.d.), quien hace 30 años manifestaba su complacencia por el esfuerzo asociativo de quienes llamó Profesionales de la Caña de Azúcar, personas de campo y de fábrica que en compañía de las gentes de la rama de los servicios y con la presencia de los cultivadores, se unieron para crear la Sociedad de Técnicos de la Caña de Azúcar de Colombia. Desde entonces, Tecnicaña ha sido una pieza fundamental de la estructura institucional del sector azucarero, conformada por las asociaciones de cultivadores y proveedores de caña y por el centro de investigación, Cenicaña, entre otras entidades.

Con visión futurista, el doctor Rodrigo Escobar Navia señaló que la naciente Sociedad estaría llamada a ser el foro adecuado para proponer esquemas tecnológicos y modelos de desarrollo en torno del cultivo de la caña de azúcar, y continuó diciendo: “Tecnicaña es la mejor oportunidad de crear algo de los técnicos y para los técnicos, como expresión e instrumento de unas industrias que han mostrado su decisión de supervivencia y su vocación de desarrollo”.

Gracias a ustedes he tenido el honor de ser elegido Presidente de la Junta Directiva de Tecnicaña para el período 2008-2010, de manera que esta reunión de la Asamblea de Afiliados es una excelente oportunidad para expresar y resaltar tres conceptos que considero fundamentales para impulsar el desarrollo de nuestra organización. Éstos son: la voluntad de asociación, la confianza y la capacidad colectiva de innovar.

La voluntad de asociación y la confianza son valores sociales reconocidos por todos como motores del desarrollo de los sectores de la economía en las regiones y en los países. En los Estados Unidos de América, por ejemplo, en 1830 el viajero francés Alexis de Tocqueville observó que el país norteamericano poseía una completa red de organizaciones voluntarias integrada por iglesias, instituciones de caridad, colegios privados, universidades, hospitales, asociaciones de profesionales y, por supuesto, por un sector industrial muy fuerte. Esa compleja red de asociaciones, que en los Estados Unidos tenía un grado de desarrollo mucho mayor que en otras sociedades occidentales, también fue observada a finales del siglo XIX por Max Weber, quien entonces expresó: “En el pasado y en la actualidad, una de las características de las democracias ha sido que no constituyen, cual montículo de arena, un cúmulo amorfo de individuos, sino que por el contrario son un dinámico cúmulo de asociaciones estrictamente exclusivas pero de integración voluntaria”.

El capital social que se genera a partir de la capacidad espontánea de los individuos para ASOCIARSE, constituye un ejemplo de lo que se puede lograr gracias a la CONFIANZA. Una asociación con capital social, como lo es Tecnicaña, tiene más capacidad para innovar tanto en lo organizacional como en lo institucional, pues el alto grado de confianza permite que emerja una variedad de relaciones sociales mayor que cuando no existe la confianza.

La gente que no confía en el prójimo termina cooperando con éste sólo bajo un sistema de normas y regulaciones que a veces son negociadas, acordadas e implementadas en forma coercitiva. Este aparato legal, que sirve como sustituto de la confianza, contiene lo que los economistas denominan los “costos de transacción”, que no son más que una especie de impuesto a cualquier forma de actividad económica; un impuesto que no tienen que pagar las sociedades con un alto nivel de confianza interna.

El tercer concepto sobre el que deseo llamar la atención se refiere al papel de Tecnicaña como agente de cambio, es decir como una organización capaz de promover y fomentar el liderazgo de sus asociados para desarrollar “capacidades colectivas de innovar”.

En su libro “La danza del cambio”, Peter Senge, a quien tuve la oportunidad de escuchar personalmente en Bogotá, hace énfasis en la interacción de tres tipos de líderes:

Los “líderes locales de línea”, es decir aquellas personas responsables por los resultados y con autoridad para llevar a cabo cambios en la forma en que se organiza y ejecuta el trabajo al nivel local o de empresa. Estos líderes locales de línea son vitales en las organizaciones porque sólo ellos y sus colegas –y no los gerentes–, pueden encargarse de llevar a cabo experimentos organizacionales para probar el impacto de las nuevas ideas y enfoques.

El segundo grupo está conformado por los “líderes de intercomunicación”, que Senge denomina también “trabajadores de red interna”, es decir los comunicadores, los asistentes técnicos, los asesores, las personas que entrenan a los ejecutivos y finalmente los investigadores, quienes también forman parte de una comunidad y que son los portadores naturales de nuevas ideas y nuevas prácticas.

Para completar esta categorización tripartita se cuenta también con los “líderes ejecutivos”, quienes tienen la responsabilidad de crear el ambiente organizacional de innovación continua y de generación de conocimientos, cada vez con mayores exigencias, en especial por la combinación de demandas de cambio profundo.

Aunque esta clasificación simplifica demasiado la realidad, lo cierto es que nos muestra que diversas personas actúan como líderes en distintas formas y que se necesitan las unas a las otras para sostener un cambio significativo. De ahí la importancia de las redes formales e informales de información para la difusión de las nuevas prácticas.

Nosotros, los profesionales de campo y fábrica, los gerentes de los ingenios, los investigadores de Cenicaña, los asistentes técnicos y los productores de caña de azúcar, somos parte de una red que resulta indispensable para sostener el cambio significativo e impulsar la innovación tecnológica en el sector cañicultor. Somos personas comprometidas con el cambio profundo tanto personal como empresarial, ejercemos entre nosotros una influencia recíproca gracias a nuestro prestigio, capacidad y dedicación.

En cumplimiento de su misión, la Asociación Colombiana de Técnicos de la Caña de Azúcar promueve y fomenta el trabajo de esta RED INTERNA DE INTERCAMBIO DE INFORMACIÓN a fin de compartir ideas y puntos de vista, de forma tal que la comunicación entre colegas se convierta en un lazo vital para compartir y difundir conocimientos.

Estudios hechos sobre la manera como las innovaciones se difunden en las grandes organizaciones señalan una y otra vez la importancia de las redes formales e informales de intercomunicación y la importancia de las comunidades de profesionales para conseguir objetivos comunes.

La Asociación promueve una red de participación, una red de individuos que confían los unos en los otros en la ejecución del trabajo real... “Nos une un sentido de propósito común y la necesidad de conocer lo que los demás saben”.

Es importante promover que todo el conjunto de líderes de nuestra agroindustria comprenda, cada vez con más convicción, que necesitamos elaborar una “visión compartida” con las comunidades y las regiones y planear el futuro en forma conjunta. Debemos reconocer que nuestra comunidad y nuestras organizaciones quedarán expuestas al deterioro si no participamos en la definición del futuro; debemos preguntarnos ¿Qué necesitamos para prosperar en los años venideros? ¿Cómo podremos florecer y no solo sobrevivir? ¿Cómo logramos que cada persona se interese en aprender sobre nuestro futuro colectivo?

Para finalizar deseo resaltar la gran importancia del rol que ejerce nuestra Asociación en la gestión de la innovación y hacer énfasis en su relación con las redes, las cuales se constituyen en un mecanismo privilegiado para compartir el conocimiento, pues a través de ellas se disemina y amplifica la información que requieren nuestras empresas agroindustriales. Los intercambios de información entre personas conocidas constituyen el soporte necesario para el desarrollo del conocimiento y el instrumento para mantener el aprendizaje y crear la sinergia.

La gestión de Tecnicaña debe entonces centrarse en promover ese intercambio entre los diferentes actores relacionados con la caña de azúcar y su aprovechamiento industrial, de manera que se constituya en una estructura de comunicación y aprendizaje que ofrece las facilidades para el intercambio de conocimiento. Nuestra Asociación debe ser base y soporte para el desarrollo de un capital social que favorezca la expansión de una cultura emprendedora, dinámica y abierta a la innovación, suministrando información nueva, variada y de calidad, vinculada al exterior y a los mejores avances locales en materia tecnológica.

Tecnicaña se constituye hoy en un mecanismo privilegiado para difundir y compartir información, aprender y facilitar la invención colectiva para lograr la distinción y el crecimiento.Es esencial que nuestra Asociación saque partido de esta vitalidad y de su tradición de servicio, participación y aportación al bien común. Debemos fortalecer las acciones de capacitación y aprendizaje. Los profesionales más experimentados y los jubilados deben actuar como docentes adjuntos en los ámbitos de aprendizaje, oficiando de puente entre el presente y el futuro de la comunidad cañicultora y preparando a las nuevas generaciones que han de ocupar las diferentes posiciones en el sector.

Nuestro propósito debe centrarse en proyectar a la Asociación como una entidad de servicios de asistencia técnica, asesoría y consultoría en la región, visualizando al mismo tiempo las nuevas oportunidades que se abren camino en el país, acompañando los procesos de exploración de oportunidades para nuevos desarrollos y la ampliación de la frontera agrícola para la caña de azúcar.

Muchas gracias.

 

Palabras de la Directora Ejecutiva de Tecnicaña, Claudia Susana Vivas Herrera

Santiago de Cali, 29 de mayo de 2008

Es muy importante reunirse para recordar y festejar acontecimientos como el que nos convoca hoy: “CELEBRAR 30 AÑOS”. Treinta años de grandes logros y de experiencias profesionales.

Quiero volver treinta años atrás, cuando en Palmira, en la sede del Club Campestre, siendo las 8.30 am del 18 de octubre de 1977, se reunieron 150 profesionales para constituir la Asociación Colombiana de Técnicos de la Caña de Azúcar, Tecnicaña.

Todos convocados por un gran impulsor: el doctor Rodrigo Escobar Navia (q.e.p.d), motor fundamental en la creación de la Asociación, quien, en representación de Asocaña y con la ayuda de muchos profesionales que en sus giras técnicas veían funcionar un modelo de transferencia de conocimientos técnicos en otros países, creían posible una asociación igual o superior para Colombia.

El doctor Escobar Navia manifestó ese día su complacencia por la culminación de este esfuerzo de profesionales de campo, fábrica y cosecha, al lado de gentes que sirven en la rama de los servicios y la presencia de cultivadores. También señaló que la formación de esta sociedad de técnicos era pieza fundamental en la estructura institucional del sector, al lado de Asocaña, Cenicaña y Procaña, ya que ella sería el foro para concertar, revisar, analizar y proponer esquemas tecnológicos y de desarrollo de las agroindustrias de la caña de azúcar.

Podemos hablar de muchas personas que participaron de esta creación, quienes gestaron lo que hoy es una realidad, junto con los fundadores que han perdurado en la Asociación por 30 años. Para ellos una condecoración muy especial y el reconocimiento de todos nosotros por su aporte al sector azucarero.

Quise contactar a muchas personas para hacer una pequeña muestra de toda esta historia y hubiera querido reunirlos a todos para, con sus anécdotas, llegar a este pequeño video, que no es más que una muestra del esfuerzo, el tesón y el dinamismo de muchos presidentes de junta, miembros de ésta y directores, que en todos estos años han hecho posible la realización de siete congresos de la Asociación, además de cursos, seminarios y diplomados en los que se ha promovido la innovación tecnológica.

Hoy en esta celebración contamos con trecientos asociados y además de haber cumplido con los objetivos propuestos en aquella fecha, hemos caminado y recorrido mucho más.

En el futuro queremos ser una Asociación reconocida por su alta competencia para promover y divulgar conocimientos de alto nivel tecnológico, actualizados y de interés para las industrias azucarera, alcoholera y de generación de energía, que promociona, intercambia y transfiere conocimientos técnicos utilizando los medios más apropiados y brindando asesoría técnica especializada para satisfacer los requerimientos de nuestros clientes.

Muchas gracias.